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№ 02 · Oferta y ventas 07 JUL 2026 Proyecto: Nei Digital

Rediseñando el precio de Nei Digital con el Value Equation de Hormozi

La llamada que me hizo subir el precio

Mi último prospecto es gerente regional de un grupo de restaurantes importante. En plena plática me dijo algo que no se me ha ido de la cabeza:

“Con tus precios de $997 estás perdiendo dinero. La facturación, el reloj checador y el sistema de reservaciones con lista de espera yo los contrato por separado, cada uno con su plataforma.”

Me lo dijo un cliente. No un consultor, no un libro: el cliente. Y tenía toda la razón.

Nei Digital metía en un solo producto varias plataformas que en el mercado se venden —y se cobran— por separado. Nosotros las estábamos regalando dentro de un plan de $997, porque nunca nos sentamos a ver cuánto valían juntas.

Cómo poníamos el precio antes (o sea, mal)

Voy a ser honesto sobre el error, porque es el punto de toda esta nota.

No sabíamos poner precio. Lo único que hacíamos era mirar a la competencia y acomodarnos dentro de su rango: “ellos cobran tanto, nosotros parecido”. Nunca contamos las funciones que de verdad teníamos ni nos preguntamos qué valían. Nos pusimos precio de commodity —de producto intercambiable— cuando en realidad somos un paquete de herramientas que el cliente, por fuera, arma pagando tres o cuatro suscripciones.

El problema no era el número. Era que el número salía del lugar equivocado: de la competencia, no del valor.

La herramienta: la ecuación de valor

Me senté con $100M Offers de Alex Hormozi. Su idea central es que el valor de cualquier oferta se puede leer en una sola fórmula:

Valor = (Resultado soñado × Probabilidad percibida de lograrlo) ÷ (Tiempo de demora × Esfuerzo y sacrificio)

En cristiano: la gente paga más cuando el resultado que prometes es más grande y más creíble, y cuando llegar a ese resultado toma menos tiempo y menos esfuerzo.

La consecuencia incómoda: si el valor ya es alto y tú cobras como si fuera bajo, no estás siendo generoso. Estás dejando dinero sobre la mesa y, peor, le estás diciendo al cliente que tu producto vale poco. Eso era exactamente lo que hacíamos.

Lo que el ejercicio me hizo ver

Cuando puse a Nei Digital en la ecuación, el numerador ya estaba altísimo y yo no lo veía.

  • El resultado soñado era enorme: un dueño que le pregunta a Claude cómo está su inventario, cuánto ganó la semana, qué mesero vendió más — sin pisar el negocio. Dirigir, en lugar de operar.
  • La probabilidad de lograrlo no era una promesa: eran las plataformas ya integradas y funcionando —facturación, reloj checador, reservas con lista de espera, punto de venta, análisis— eso que el gerente regional arma por fuera con cuatro proveedores.

El valor ya estaba entregado. Solo que no estaba ni cobrado ni contado.

Dos identidades: Opera y Dirige

Aquí el rediseño dejó de ser “subir el número” y se volvió repensar la oferta. Partí los planes en dos formas de estar en tu negocio:

  • Opera — $1,297/mes. El punto de venta tradicional, la operación diaria: cobrar, comandar, mover el día. Es el plan que compite de frente con el resto del mercado.
  • Dirige — $3,499/mes. Para cuando ya no quieres estar adentro operando, sino ver el negocio desde arriba. Más control, más análisis, conexiones externas vía MCP, y el dueño preguntándole a la IA por sus números en lugar de perseguirlos.

Dejé de nombrar la herramienta (POS, Premium) y empecé a nombrar el rol en el que pongo al dueño: operar o dirigir. El nombre ya es parte de la oferta.

Y el Menú Digital se queda en $0. Es la puerta de entrada: que alguien conozca el valor antes de pagar por él.

El antes y el después

Esquema anteriorEsquema nuevo
EntradaMenú digital — gratisMenú Digital — $0
OperaciónPOS — $597/mesOpera — $1,297/mes
DirecciónPremium — $997/mesDirige — $3,499/mes · promo de lanzamiento $2,449/mes

Precios + IVA.

De dónde salieron los números

No los saqué del aire ni —esta vez— de la competencia. Salieron de tres análisis:

  • Valor entregado: cuánto costaría armar por fuera todo lo que ya incluye el plan.
  • Mercado: qué se cobra y por qué, para ubicarme con criterio, no por imitación.
  • Cantidad y calidad de funciones: qué tanto —y qué tan bien— resuelve cada plan.

La diferencia con el “antes” no es que ahora cobre más. Es que ahora sé por qué cobro lo que cobro.

La promo y la apuesta

Dirige sale a $3,499, pero lo lanzo a $2,449 por tiempo limitado. Es el gancho de una campaña de 30 días en Meta Ads.

Y aquí viene la parte incómoda de hacer esto en público: todavía no tengo el número que me dirá “funcionó”. No fijé aún la meta exacta. Lo que sí diseñé es el experimento —30 días, presupuesto, campaña— con una sola pregunta de fondo: ¿el precio es el adecuado, o no?

Cuando termine, vuelvo a esta nota y escribo qué pasó. Para bien o para mal.

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